DISEÑA TU ISLA DE COCINA ¿Cuánto espacio necesitas?


Una isla de cocina, aunque ocupa importante espacio, es un lugar estupendo para cocinar, preparar alimentos, ampliar tu espacio de almacenaje o para utilizarla como office.


Si tienes en mente poner una isla en tu cocina, lee atentamente y sigue estos consejos que te ayudarán a saber si tienes o no espacio suficiente para que tu isla sea funcional y práctica.

1- Define la función principal de tu isla de cocina. Antes de empezar a pensar en los detalles que conformarán tu nueva isla, es importante que tengas clara la función para la que estará destinada.

Quizá tengas pensado utilizarla para todo, una isla de cocina multifunción que te permita comer, cocinar, limpiar y preparar alimentos, socializar, hacer los deberes escolares e incluso poder consultar alguna receta desde tu portátil. Todo ello deberá estar muy claro antes de tomar cualquier decisión para que tu isla sea un aliado perfecto en tu cocina.


2- Dimensiones mínimas. Las dimensiones de tu isla de cocina dependerán principalmente del uso que quieras hacer de ella en el día a día, aunque es recomendable, para que la isla sea práctica, que la superficie de la encimera no sea inferior a 100 cm X 100 cm para cocinas pequeñas, aunque si se opta por modelos más alargados, la anchura mínima puede ser de 60 cm que aún permite suficiente amplitud para trabajar los alimentos.

3- Altura de la encimera. La altura estándar de las islas de cocina es de 90 cm que es ideal para cocinar o preparar alimentos, pero si sólo quieres utilizarla para sentarte y comer, es recomendable una altura superior, entorno a los 110 cm y más próxima a la altura tradicional de las barras de bar. En este último caso es importante que te acuerdes de dejar un voladizo de al menos 30 cm para la barra que te permita mover las piernas cómodamente.


4- Zonas de paso. Para que una isla resulte cómoda, hay que dejar a su alrededor como mínimo unos 90 cm libres. Esto no sólo te permitirá trabajar en la cocina de manera desahogada, sino que además es la distancia adecuada para poder abrir puertas, cajones, electrodomésticos y armarios ubicados en lados opuestos de manera simultánea y con total garantía.

5-Integra la isla a tu cocina y no al revés. En tu diseño tienes que tener en cuenta que la isla no es una solución aislada, sino que forma parte de un diseño mayor que es la cocina y por ello es importante meditar cuidadosamente sobre como encajará lo que tenemos pensado para ésta con la distribución del resto de la cocina.

6- Modelos adaptados a todas las necesidades. Existen multitud de opciones y modelos para que tu isla funcione incluso si tu cocina tiene un espacio muy limitado. Para ello los fabricantes ofrecen opciones que incluyen desde modelos con poca profundidad, zonas de almacenaje con estanterías abiertas para no sobrecargar los espacios, incorporación de ruedas, etc. Con ésta última solución, podrás ubicar tu isla allí donde la necesites o arrimarla contra la pared para cuando precises de más espacio.

7- Si la isla no es una opción. Y si por mucho que le das vueltas no ves factible el poner una isla en tu cocina, siempre queda la opción de la península. Conserva la mayoría de las virtudes de una isla de cocina, aunque con uno de los lados fijados a la pared.

Además, cuentan con algunas ventajas respecto a las islas, pues bien, diseñadas puede servir de barrera para mantener a las visitas lejos de la zona de “acción” y el poner nuevas tomas de corriente y agua no te supondrán un quebradero de cabeza. Por último, son perfectas como mesa cuando no se tiene espacio suficiente para un office o comedor.




Cuéntanos tú. ¿Has puesto una isla en una cocina pequeña? ¿Nos enseñas el resultado? Nos encantaría saber de tu experiencia ¡Estamos deseando leerla!

 


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